El glaciar Pastoruri, uno de los puntos más visitados cerca de Huaraz, perdió más de la mitad de su superficie en las últimas tres décadas. Según cifras del Ministerio del Ambiente de Perú, de mantenerse el ritmo actual de deshielo, podría desaparecer por completo en 15 o 20 años. Ese dato resume el motivo por el que el turismo sostenible dejó de ser un discurso opcional en la Cordillera Blanca y pasó a ser una condición para que estos destinos sigan existiendo.

A diferencia de otros destinos de montaña, aquí el turista no solo observa el cambio climático en gráficos: lo ve directamente en el retroceso del hielo entre una visita y la siguiente.

El impacto del turismo masivo en los glaciares

Pastoruri recibe miles de visitantes al año, y una práctica común entre turistas sin supervisión es cruzar los límites señalizados para tocar o incluso arrancar fragmentos de hielo. Cada contacto directo acelera el derretimiento superficial, algo que los guías locales reportan de forma constante en los recorridos.

Los operadores que trabajan con criterios de sostenibilidad limitan el tiempo de permanencia junto al glaciar y refuerzan las indicaciones sobre distancia mínima, una diferencia que rara vez nota un viajero que solo compara precios entre agencias antes de contratar.

Comunidades campesinas y derecho de paso

Varias de las rutas de trekking más solicitadas, como el circuito Huayhuash, cruzan territorios de comunidades campesinas que dependen del cobro de derecho de paso como ingreso complementario. Elegir operadores que efectivamente distribuyen ese pago entre las comunidades, y no solo entre los propios guías, es una de las decisiones con mayor impacto directo que puede tomar un viajero antes de salir a la montaña.

Algunas agencias locales también contratan arrieros y cocineros de las mismas comunidades por las que pasa la ruta, lo que mantiene el ingreso del trekking dentro de la zona en lugar de concentrarlo únicamamente en la ciudad de Huaraz.

Gestión de residuos en zonas de alta montaña

Los campamentos de rutas multidía como Santa Cruz o Huayhuash no cuentan con recolección de basura, así que cualquier residuo que no se retira termina acumulándose en un ecosistema de recuperación lenta por la altitud y el frío. Las agencias con protocolos de sostenibilidad exigen a los grupos bajar toda la basura generada, incluidos los residuos orgánicos que en clima templado se degradarían rápido, pero que a más de 4000 metros pueden tardar años en descomponerse.

Agua y recursos hídricos de la Cordillera

La Cordillera Blanca alberga uno de los pocos sistemas de glaciares tropicales del planeta, y ese hielo alimenta buena parte del agua que consume la región de Áncash, incluida la propia Huaraz. El retroceso glaciar no solo afecta el paisaje que buscan los visitantes: reduce directamente la disponibilidad de agua para las comunidades que viven todo el año en la zona, mucho después de que termine la temporada alta de trekking.

Elegir con criterio antes de reservar

Verificar si una agencia local publica información concreta sobre manejo de residuos, contratación de personal de las comunidades o límites de visitantes en zonas sensibles suele ser más revelador que cualquier certificación genérica. Para conocer opciones de viaje pensadas específicamente bajo criterios de turismo responsable en la zona, visita la pagina de Huaraz de Impactful Travel reúne recomendaciones organizadas bajo ese enfoque.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí